Antoni Tàpies. Obra gráfica

La obra gráfica de Tàpies  (Barcelona, 1923-2012) se asemeja, en cuanto a su carácter y su desarrollo, con su pintura y escultura, ya que el enfoque artístico es fundamentalmente el mismo.  No obstante, los componentes del grabado – los efectos de la tinta, el papel y la presión de la prensa; las especiales características de la línea y la superficie que permiten las numerosas técnicas; y, usualmente, la escala más reducida –influyen en la expresión y el significado.

Esta exposición nace con un enfoque claramente didáctico con el objetivo de mostrar al público los aspectos principales del trabajo de uno de los principales artistas contemporáneos españoles del siglo XX cuya obra se mueve entre la experiencia perceptiva y la contemplación trascendente, entroncando poderosamente con las corrientes simbolistas y místicas del arte moderno.

Compuesta por un conjunto de 25 piezas de obra gráfica original, se divide en tres bloques temáticos: Tàpies grabador, los objetos cotidianos y la escritura. La muestra está comisariada por Antonella Montinaro, directora de exposiciones de GACMA.

Al examinar la actitud del artista ante los materiales, la composición y los distintos temas, el observador puede apreciar su relación con la superficie plana del papel en cuanto soporte, que ataca con varias técnicas y en segundo lugar, su escritura pictórica, practicada de diversas maneras en letras, palabras y textos crípticos, en una cruz con forma de “X” y sus numerosas permutaciones.

La presencia humana, retratada a través del cuerpo y la de objetos de la vida diaria es también muy importante en la obra de este artista.

Ya a fines de los cuarenta y principio de los cincuenta Tàpies representó objetos del entorno cotidiano en su obra: su repertorio estaba formado por cosas tan concretas como tijeras, prendas de vestir, utensilios hogareños, muebles, trozos de cuerda, collages hechos con objetos o incluso sus contornos grabados. En la larga tradición del bodegón, las representaciones no sólo cumplen una función en cuanto tales sino que además a menudo forman parte de un sistema referencial. Las prendas de vestir aportan la más directa referencia al ser humano, sobretodo porque Tàpies las representa con frecuencia como si estuvieran usadas. Sillas de diversas clases – butacas, sofás, taburetes- son motivos importantes para el artista y son sometidos a procesos antropomórficos.

Todo lo que la crítica no ha podido destramar, lo ha aclarado él mismo en su extensa producción literaria, complemento imprescindible para penetrar en las claves de su pensamiento y desvelar la compleja trama de sus propuestas.